miércoles, 14 de abril de 2010

FUENTE: EL TRIBUNO

caso melitón bustos
La Justicia determinó que los coroneles son culpables

Luego de casi cinco meses de debate, concluyó ayer el primer juicio por un crimen de lesa humanidad en Salta.




Miércoles 14 de Abril de 2010 Salta Por Rubén Arenas

ARENGA / EL ABOGADO DAVID LEIVA HABLA ANTE LAS ORGANIZACIONES DE DERECHOS HUMANOS FRENTE AL TRIBUNAL

“Hubo condena, pero con sabor a poco...”, expresó el querellante David Leiva luego de que el Tribunal Oral Federal anunciara ayer la condena a 20 años de prisión para los coroneles Carlos Alberto Arias y Luis Angel Zírpolo, a quienes encontró culpables del secuestro y eliminación física del escribano Melitón Bustos. De esa manera la Justicia de Salta inscribe el primer capítulo de esta página de horror que se vivió en esta provincia durante la última dictadura, con la condena efectiva a los primeros acusados por un crimen de lesa humanidad. Tras el veredicto hubo emociones de todo tipo: aplausos, abrazos, llantos y desconsuelo. También hubo bronca entre los representantes de las organizaciones de derechos humanos que esperaban una condena a perpetua. Pero la síntesis, sin duda, la marcaron los hermanos Raúl, Sandra y Sonia Bustos, los hijos del profesional, que se estrecharon en un interminable abrazo. “Esperábamos la pena máxima, pero igual estamos conformes porque se probó que los dos imputados tuvieron activa participación en la desaparición de nuestro padre”, manifestó Sonia, quien es abogada y docente.
Ante una sala colmada, con la presencia del ministro de Trabajo, Rubén Fortuny; la secretaria de Derechos Humanos, María Pace, y el presidente del Colegio de Abogados, Pío Castellani, el Tribunal abrió la audiencia a las 11.25 para cumplir con la última etapa de rigor antes de pasar a deliberar. El presidente Roberto Frías les dio la oportunidad a los militares para que dijeran sus últimas palabras y así lo hicieron, expresando ambos que eran inocentes.
Eran las 12.05 cuando los camaristas Frías, Jorge Villada y Liliana Snopek ordenaron al secretario Luis Casares que diera lectura al veredicto. Los hermanos Bustos, sentados en la primera fila, se tomaron de la mano, mientras Arias clavó su mirada felina en el funcionario, en tanto que Zírpolo optó por escuchar el fallo con la cabeza gacha. Fueron segundos de interminable suspenso, pero suficientes como para graficar las sensaciones de una parte y de otra. La distensión para los herederos del escribano llegó cuando se anunció para los coroneles el monto de la condena por los delitos de privación ilegítima de la libertad agravada por el uso de violencia, en concurso real con el de homicidio simple en el grado de partícipes necesarios. Luego de casi cinco meses de interrumpidos debates, se cierra una parte de este capítulo que viene a echar luz acerca de lo ocurrido con Bustos, quien fue secuestrado delante de su hijo Raúl en la madrugada del 2 de febrero de 1978, en la ciudad de Tartagal. “Hoy mi padre deja de ser un desaparecido para convertirse en un asesinado por la dictadura”, sentenció Sonia Bustos. Las dudas que quedaron planteadas es por qué el Tribunal descartó la figura de la alevosía cuando está probado que la víctima estaba indefensa y que sus ejecutores actuaron sobre seguro. Tampoco se tomó en cuenta la pluralidad de personas al tratarse de un crimen cometido en el marco de un plan generalizado y sistemático.
“Yo creo que hubo demasiadas concesiones para los represores a lo largo de este proceso y por eso llegamos a esta condena”, se quejó Hugo Tapia, representante de las organizaciones de derechos humanos de Orán. José Cortez, con la foto de su hermano José Antonio, desaparecido en 1997, también expresó su desacuerdo con el fallo. “De todas maneras, esto de algo sirve para encaminar los juicios por Ragone, Palomitas y otros ocurridos en nuestra provincia durante el Proceso militar”, señaló.


CONDENA CASO MELITÓN BUSTOS

Los primeros condenados en Salta
por la represión de la dictadura

Son los coroneles retirados Carlos Alberto Arias y Luis Angel Gaspar Zírpolo. Fueron condenados a 20 años de prisión. Es por el secuestro y desaparición del escribano Aldo Melitón Bustos. La condena llegó 32 años después de ocurrido el hecho, y tal vez no cubrió las expectativas de los familiares y militantes de derechos humanos, pero alcanzó una significación importante, porque es la primera en esta provincia y porque tenía un valor simbólico para muchos familiares que no podrán reclamar un juicio por sus caídos.

Finalmente, tras cinco meses de idas y vueltas, de lento andar, el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Salta dio su sentencia hoy (13 de abril) en el primer juicio llevado a cabo en esta provincia norteña por crímenes cometidos durante la dictadura militar que detentó el poder entre 1976 y 1983.
El fallo se conoció poco después del mediodía, cuando el nerviosismo dominaba las manos, los rostros y los movimientos de los asistentes. “Condenando a Carlos Alberto Arias (…) a la pena de veinte años de prisión e inhabilitación absoluta por el término de la condena como autor penalmente responsable del delito de privación ilegítima de la libertad agravada por el uso de violencia en concurso real con el delito de homicidio simple en el grado de partícipe necesario”. Sentenció el Tribunal integrado por los jueces Roberto Frías, Jorge Luis Villada y Marta Liliana Snopek. La condena a Luis Angel Gaspar Zírpolo es calcada de la de Arias.
El Tribunal resolvió posponer la definición sobre la modalidad en que los ahora convictos cumplirán su condena. Dispuso que eso lo decidirá el juez de ejecución de sentencia, cuando la sentencia quede firme. El Salta el juez de ejecución de sentencia es un integrante del Tribunal Oral, en este caso, la jueza Snopek. Hasta tanto el fallo quede firme, Arias y Zírpolo seguirán con prisión preventiva. Durante el debate ambos estuvieron alojados en la cárcel federal Nº 16, con sede en Cerrillos, pero antes Zírpolo estaba beneficiado con la prisión domiciliaria, que cumplía en Tucumán; mientras que Arias estaba detenido en Buenos Aires.
El Tribunal resolvió también enviar a la Fiscalía Penal de turno los pedidos de que se investigue a testigos por presunto falso testimonio. Y precisó que el 20 de abril dará a conocer los fundamentos de la sentencia.
Los condenados escucharon el fallo sin demostrar emociones, con el gesto adusto que trataron de exhibir durante toda la audiencia. Entre el público surgió un tibio aplauso que enseguida dio paso al canto bandera de las organizaciones de derechos humanos: “Como a los nazis les va a pasar, adonde vayan los iremos a buscar”. Arias y Zírpolo se retiraron seguidos por el coro.

Triunfo a medias
“Es un triunfo, pero un triunfo a medias. Se probó la participación de dos personas en crímenes de lesa humanidad, pero el Tribunal tenía que haber avanzado en la prisión perpetua”, sostuvo más tarde el abogado David Leiva, que junto a Tania Kiriaco representó al querellante, Raúl Federico Bustos, hijo del escribano secuestrado en la norteña ciudad de Tartagal el 2 de febrero de 1978.
“Hemos logrado quebrar parte de la impunidad que se tiene en la Justicia Federal”, añadió Leiva ante un público integrado mayoritariamente por jóvenes militantes del Movimiento Libres del Sur y del Partido Obrero, que habían llegado hasta la calle Deán Funes para alentar con sus banderas y cánticos.
Leiva criticó también al Tribunal por su falta de respeto “a la condición humana”. No solo por los maltratos, sobre todo de parte del presidente del Tribunal, Roberto Frías, a testigos y al querellante, sino también por las largas esperas a las que se sometió al público y a las partes. “Todo esto era para desalentar al público”, razonó el letrado, que interpretó también en este sentido el hecho de que el Tribunal limitara y entorpeciera el trabajo de los periodistas al no permitir la transmisión en vivo de la lectura del fallo, y no autorizar la grabación de este momento.
Kiriaco por su parte, adelantó que la querella va a apelar el fallo. Aunque Bustos hijo respondió: “Estoy conforme”, cuando se lo consultó sobre su opinión respecto del fallo. Raúl Bustos dijo que para su familia significó una reivindicación el hecho de que se hablara del secuestro de su padre, que la sociedad se enterara de lo que había pasado, y agradeció la difusión y la presencia de los medios de comunicación.

No soy el viejo Vizcacha
Como cada una de las jornadas de este debate, la de hoy también empezó tarde: había sido convocada para las 10 pero se inició recién a las 11 y 18 minutos.
El presidente del Tribunal hizo la formal pregunta a los acusados: ¿querían decir algo más antes de que pasaran a deliberar? Ambos quisieron.
El primero en hablar fue Arias. Empezó por contestar una afirmación del abogado David Leiva (y de paso aprovechó para pegarle al fiscal federal Eduardo Villalba, otro blanco de sus enojos).
El abogado de la querella había molestado al coronel retirado porque en su alegato dijo que Arias había hecho como el viejo Vizcacha: buscar un palo en el que rascarse, en alusión al intento del acusado por congraciarse con los jueces mediante un relato literario que hizo durante su indagatoria.
Arias quiso aclarar que no es el viejo Vizcacha, y que no buscaba congraciarse con el Tribunal, pero el presidente no lo dejó terminar, le pidió que se limitara a decir algo sobre la acusación. “En ese caso voy a seguir reclamando y clamando ante este tribunal mi absoluta inocencia y la prescindencia de todo lo que se me acusa”, sostuvo.
Zírpolo fue más directo: “Lo único que voy a ratificar acá es mi inocencia total de lo que se me acusa. Y pienso y creo que la actitud de mi coimputado (en referencia a la fama de cruel que se había ganado Arias entre los conscriptos) ha dado lugar a la incriminación de subalternos que son inocentes”, agregó.
Tras una corta deliberación, el Tribunal volvió a la sala para dar a conocer el veredicto. Entre el público escuchaba el ministro de Trabajo de Salta, Rubén Fortuny, hijo del legendario ex jefe de la Policía homónimo, que como funcionario del ex gobernador Miguel Ragone emprendió una reforma sin precedentes en la Policía de Salta, al punto de encarcelar a los torturadores, y fue luego asesinado por un ex policía represor y torturador.
También escuchó el fallo la secretaria de Derechos Humanos de Salta, María Pace, y un enviado del Programa Verdad y Justicia del Ministerio de Justicia de la Nación, Manuel Pedreira.
Elena Corvalan, directora de Radio Nacional Salta

martes, 13 de abril de 2010

CONDENA EN LA CAUSA DE ALDO MELIÓN BUSTOS



Zírpolo "algo preocupado"













Abogado defensor Petrina y Arias (derecha); Abogado Tobio y Zírpolo("izquierda")

Hoy los jueces del Tribunal Oral Federal de Salta, Dr. Villada, Dr.Frias y Dra Snopec, dictaron 20 años de prisión para cada uno de los imputados. El Coronel Ángel Gaspar Zírpolo y el Coronel Carlos Alberto Arias. Mientras que Arias pasará su condena en prisión efectiva, Zírpolo se va de regreso a su casa en Tucumán donde gozará del beneficio de la prisión domiciliaria.
Tanto los familiares del escribano como los organismos de DDHH salieron descontentos del fallo, esperaban perpetua para los dos genocidas. Es que la justicia no encontró suficientes méritos para acreditar la autoría del crimen de Aldo Meliton en manos de los coroneles, y si los encontró culpables de la privación ilegitima de la libertad agravado por el empleo de la violencia. Esta historia no concluirá aquí, falta la causa Aldo Melitón Bustos 2, donde se juzgarán otros responsable, el Teniente Coronel Bruno y posiblemente el Capitán Ulloa y Folloni quienes resentaban al ejecutivo de la provincia en 1978 y firmaron la cesantia que pesa como "prontuario del proceso" sobre Bustos.

domingo, 11 de abril de 2010

LLEGA A SALTA LA CAMPAÑA"PONETE LA CAMISETA DEL JUICIO"





El día Martes 13 la agrupación H.I.J.O.S. SALTA, con la colaboración de la juventud del P.C. lanzaran la campaña nacional "Ponete la Camiseta del Juicio". Esto será en el marco del juicio que se está llevando en el Juzgado Federal de Salta por el secuestro y desaparición del escribano Aldo Melitón Bustos. Para la compaña se invita a todos los vecinos de Salta a llevar una camiseta para que pueda ser estampada en ella el logo de la misma.

Cronograma del juicio:
Lunes 12 a hs 9 alegato del defensor del imputado Zírpolo, el abogado Tobio
Martes 13 a hs 9 replica a los alegatos de la defensa por parte de la querella y la fiscalía
Miércoles 14 a hs 9 se la consedera nuevamente la palabra a los acusados Aria y Zírpolo y posiblemente la sentencia



ACOMPAÑEMOS TODOS EL JUICIO POR EL SECUESTRO Y DESAPARICIÓN DE ALDO MELITON BUSTOS!!!! PERPETUA YA!!!



NO PERDONAMOS, NO NOS RECONCILIAMOS



JUICIO Y CASTIGO A LOS ASECINOS DE NUESTROS PADRES!!!!!!!!!
La Justicia deberá pronunciarse en los próximos días
Expectativa por el veredicto en el caso "Melitón Bustos"
Hoy, a partir de las 9, se escuchará el último alegato de la defensa y luego el tribunal dará a conocer la fecha del dictamen.

Lunes 12 de Abril de 2010 Salta Rubén Arenas El Tribuno


¿Habrá valido la pena tanta espera? es la pregunta que se hacen los familiares del escribano Melitón Bustos y las organizaciones de derechos humanos que impulsaron este juicio que va llegando a su fin, luego de casi cinco meses con una catarata de interrupciones en el debate. El mismo interrogante, seguramente, se hacen Carlos Alberto Arias y Luis Angel Gastón Zírpolo, los coroneles acusados de haber secuestrado y eliminado al profesional, hace 32 años, en la ciudad de Tartagal. Pero cualquiera sea el resultado de este proceso que se desarrolla en el Tribunal Oral Federal, los dos militares pasarán tristemente a la historia por haber sido los primeros en ser juzgados por un crimen de lesa humanidad en Salta.El interrogante que se plantea ahora es qué decisión adoptará el tribunal que integran Roberto Frías, Jorge Luis Villada y Liliana Snopek, luego de escuchar a medio centenar de testigos y a expertos en materia castrense y de haber inspeccionado el escenario donde secuestraron al escribano. Al tratarse de un caso ocurrido hace más de 30 años, no será una tarea fácil para los camaristas concluir en un fallo justo. Y ése es el "quid" de la cuestión. Algunos juristas sostienen que en materia penal, la suma de indicios conforma pruebas y las pruebas son las que determinan las condenas. Si esto es así, todos los caminos conducen, por ahora, a los cuarteles de Arias y Zírpolo.Durante el desarrollo del juicio quedó probado que Melitón Bustos era un hombre sitiado por el Ejército que lo tenía fichado como "uno de los jefes continentales del marxismo", pese a que nunca se probó algo al respecto. Recibió amenazas, le cerraron todas las puertas para que pudiera ejercer su profesión y la docencia y hasta lo obligaron a exiliarse. Varios testigos sindicaron a un teniente de apellido Bruno como la "sombra negra" de Bustos, sin embargo este hombre no está hoy en el banquillo de los acusados. Según los abogados de la querella, el nombrado Bruno y otros militares serán llevados a juicio en la causa denominada "Melitón Bustos II".Todo hace suponer que el tribunal dictará condena. Y el interrogante que surge es bajo qué calificación aplicaría esa eventual condena. Arias está acusado como autor material y Zírpolo como autor mediato del secuestro y desaparición de Bustos. Por el tenor de las imputaciones, el tribunal tiene un abanico de posibilidades para pronunciarse. Y una de las partes "ya abrió el paraguas".La querella y la fiscalía pidieron que ambos sean condenados a prisión perpetua por homicidio, atento a que por el tiempo transcurrido sin que se tuvieran noticias de la víctima, ésta seguramente fue eliminada. A esto le sumaron el de privación ilegítima de la libertad, violación de domicilio, allanamiento ilegal y otros.Frente al categórico pedido, la defensa de Arias hizo "la clásica" de los penalistas cuando ven que la mano viene medio pesada con un imputado. Federico Petrina solicitó que en caso de que los jueces determinen una condena, a su defendido se le aplique la más leve. Es decir la de privación ilegítima de la libertad, que tiene una pena de 2 a 6 años de prisión. Arias está detenido desde 2006, con lo cual podría recuperar inmediatamente su libertad. En este caso, el funcionario se amparó en una nota firmada por un ex jefe del Regimiento Tartagal que dio cuenta de que el escribano fue "detenido" el 2 de febrero de 1978 y entregado ese mismo día al Destacamento de Inteligencia 143 (ver recuadro). La querella interpretó este planteo como un reconocimiento implícito de que el coronel Arias participó del hecho.Hoy el tribunal escuchará el alegato de Pablo Tobío, defensor de Zírpolo, tras lo cual anunciará cuándo dará a conocer su veredicto.Hay elementos que comprometen a los dos militaresA la luz de los acontecimientos, el coronel Arias aparece como el más comprometido con el secuestro del escribano Melitón Bustos. Pese al denodado esfuerzo que hizo, el militar no pudo contrarrestar el testimonio de Bustos hijo. Raúl, que entonces tenía 16 años, contó con detalle cómo raptaron a su padre y lo reconoció como uno de los autores. “Fue usted... no puedo olvidar su rostro señor”, le dijo cuando lo tuvo en frente durante un careo, 28 años después de aquella horrorosa madrugada. “La víctima jamás olvida a su captor”, sentenció el fiscal Eduardo Villalba en su alegato, al recordar que el día del secuestro el imputado encañonó al adolescente. Juan Domingo Javier, otro testigo, aseguró que vio el momento en que dos personas de civil sacaban en ropa interior a Bustos de su casa de la calle San Martín 39, en pleno centro de Tartagal. Añadió que uno de los secuestradores era el entonces teniente Arias. El imputado manifestó que jamás pudo haber participado de este hecho porque ese día estaba viajando con su familia a Buenos Aires, pero no pudo probarlo. A esto se sumó su poca afortunada declaración ante el tribunal, al haber comparado a la Justicia salteña con el régimen nazi, además de hacer una encendida defensa de la lucha antisubversiva. Con ello Arias, implícitamente, justificó el secuestro y desaparición de Bustos, pues éste era considerado un subversivo por el Ejército.La Justicia no pudo probar que el coronel Zírpolo haya sido el autor material del secuestro de Bustos. Por ello está sindicado como el hombre del escritorio que, desde su rol de jefe interino del Regimiento 28 de Tartagal, movilizó toda la maquinaria para que se consumara el hecho. Dos expertos en materia castrense declararon ante el tribunal que al ser el Ejército una de las instituciones más verticalistas del Estado, lo ocurrido con el escribano debió contar con la “venia” del jefe de esa unidad militar. Pero a Zírpolo no sólo lo compromete su condición de máxima autoridad, en ese momento, sino el testimonio de quien lo reemplazó en el cargo, el entonces teniente coronel Roberto Felipe Domínguez. Este declaró que cuando asumió sus funciones, el 15 de febrero de 1978, recibió un radiograma de la superioridad solicitando información acerca del paradero de Bustos. Dijo que le consultó a Zírpolo y éste le informó que al escribano lo “detuvieron” el 2 de febrero y que fue entregado ese mismo día al Destacamento de Inteligencia 143 con asiento en Salta. Por eso Domínguez respondió en esos términos al requerimiento y reconoció su firma en la “nota objeto”, que la querella entregó a la Justicia. El imputado tildó de “mentiroso” a su superior, pero no pudo desestimar con pruebas esta imputación. Según Domínguez, el único que podía informarle acerca de lo ocurrido con Bustos era el mayor Zírpolo, por ser el oficial de más alta graduación que había en ese momento en el regimiento. Para graficar sus dichos, en un careo Domínguez le espetó: “No estábamos hablando de la herradura que perdió una mula, sino de la desaparición de una persona”. Según el entender de la fiscalía, este testimonio involucra de lleno a Zírpolo.


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Correo de lectores del diario El Tribuno, domingo

Testigo
Declaré como testigo en el juicio sobre la desaparición del escribano Aldo Melitón Bustos, para decir cuanto sabía en relación con la cesantía recibida por él en la Escuela Alejandro Aguado, cuya dirección por ese entonces estaba a mi cargo. Leído el pedido de nulidad de mi declaración, por parte de la defensa de los militares involucrados, en El Tribuno. Por haber dicho que fueran condenados ante una pregunta del juez, previo a un intercambio de opiniones, hago la siguiente reflexión: todo crimen de lesa humanidad debe ser condenado. Desde esa convicción expresé mi verdad, surgida desde un deseo considerado por mí como fuerza constitutiva que siempre inclina una decisión verdadera desde los hechos que narré sobre las amenazas recibidas por correo, dirigidas a mí, y para entregarle al escribano Bustos.Pedir la nulidad por parte de la defensa es desconocer que mi declaración está basada en la información dada, en la convicción expresada y en el manejo del deseo construido y orientado hacia la búsqueda de la verdad superadora de una acción espontánea, ante una pregunta de un juez, en ese momento, gritón. Mi respuesta estuvo, en términos del devenir, guiada hacia la luz de la justicia y surgida de los propios hechos que he relatado, con solidez y desde la más profunda abstracción del pensamiento y el deseo de que se haga justicia desde lo verdadero del trayecto reconstruido en ese proceso judicial.
Héctor Arturo CabotDNI 8.089.594
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Caso Melitón Bustos: presenta alegatos la defensa de Zírpolo
Hoy a partir de las 9 está citada una nueva audiencia en el primer juicio oral y público por delitos de lesa humanidad en este caso, por el secuestro y desaparición del escribano Melitón Bustos en la última dictadura militar.

Luis Angel Zírpolo.

Aunque se espera que esta sea una de las tres últimas audiencias, y se calcula que el miércoles pueda conocerse la sentencia, no hay seguridad de si el juicio terminará esta o la próxima semana. Y es que tras esto queda aún la réplica entre las partes, y la última palabra de los imputados, antes de que el Tribunal se encuentre en condiciones de dictar sentencia.
Hoy se prevé que presente los alegatos Pablo Tobío, defensor de Luis Angel Zírpolo quien junto a Carlos Arias se encuentra acusado del delito ocurrido en febrero de 1978. En la última audiencia del miércoles pasado, fue el defensor oficial, Federico Petrina, quien hizo los alegatos en representación de su defendido, Arias. Petrina señaló que el proceso llevado contra su defendido violó el principio de "prescripción de la acción penal" consagrado en la Constitución Nacional, argumentando que el "Estatuto de Roma" -al que adhirió la Argentina en 2001- prohibió "la pena retroactiva", que se aplicaría en ese caso a su defendido.
Desconoció así los tratados que hablan de la imprescriptibilidad de estos delitos, indicando que en el año que se cometió el hecho, esa figura no existía en el ordenamiento jurídico argentino. Según Petrina, los imputados sufrieron el maltrato de los testigos por el "sólo por el hecho de que eran militares". Sostuvo que su defendido, de todos modos, "no tuvo absolutamente nada que ver" en el secuestro de Bustos, y pidió su absolución.En caso de que el Tribunal decida declarar culpable a Bustos por el delito de privación ilegítima de la libertad, solicitó que se aplique la pena menos severa, de dos a seis años de prisión, y que la considere ya cumplido por los años en que Arias está detenido desde su procesamiento en 2006.
Bustos fue secuestrado en la madrugada del 2 de febrero de 1978 en su domicilio de Tartagal. Su hijo Raúl Federico, quien abrió la puerta a los captores, reconoció durante la instrucción a Carlos Arias como el primero que entró y lo redujo, antes de llevarse a su padre en calzoncillos, una característica propia de los secuestros que se hacía con el fin del asesinato, según la querella y el fiscal.El secuestro se produjo cuando Luis Ángel Zírpolo estaba a cargo del Regimiento de Infantería de Monte.

Fuente: Nuevo Diario de Salta


JUICIO POR ALDO MELITÓN BUSTOS

Piden que represores de la dictadura no tengan defensores oficiales

Organismos de Derechos Humanos solicitan que imputados en crímenes de lesa humanidad durante la última dictadura militar no puedan acogerese al beneficio de ser representados por defensores oficiales.
Así lo indicó en el programa La Cicuta, de FM Ya, Adriana Aredez, hija de Olga Marquez de Aredez y de Luis Aredez, médico detenido desaparecido en Ledesma. "Los genocidas no deberían utilizar a los defensores oficiales que se destinan a personas de escasos recursos", afirmó la integrante de la agrupación Madres de Plaza de Mayo, Línea Fundadora.
Indicó que en distintos casos en los que se ha juzgado estos crímenes, "ningún genocida ha demostrado su pobreza", sino que por el contrario, más de una vez se demostró que tenían recursos económicos más que suficientes. Ante ello, entendió que no deberían ser los funcionarios que "el pueblo paga con sus impuesto a sus defensores, sino que tendrían que contratar abogados particulares, sino es el mismo pueblo el que paga las defensas "por crímenes de lesa humanidad". Frente a las utilizaciones de la defensa oficial que hicieron distintos represores en los juicios que se siguen en el País, Aredez sostuvo que las asociaciones de Derechos Humanos solicitarán que los defensores oficiales no estén a cargo de las defensas de los genocidas con medios para pagar abogados defensores. "El pueblo no aporta con sus impuestos para los que tienen medios, sino para las personas de pocos recursos", dijo la militante.

Otra solicitud a realizar será que los pliegos de aquellos aspirantes a jueces que hayan reivindicado los delitos de desaparición de personas y el terrorismo de estado, sean retirados definitivamente de los posibles ascensos y acuerdos.Adriana Aredes afirmó "la lacra que asesinó debe ser juzgada por la Democracia y esta Democracia activará los mecanismos para que se logre la Justicia".Aredez visitó Salta para testimoniar sobre la marcha del primer juicio por delitos de lesa humanidad en el caso que se sigue por el secuestro y desaparición del escribano, Melitón Bustos, en Tartagal, en febrero de 1978. En este juicio -como en otros en los que se juzgan los delitos de lesa humanidad- los dos imputados, Carlos Arias y Angel Zírpolo, tienen como representante legal al defensor oficial Federico Petrina

Fuente: Nuevo Diario de Salta

Juicio por Meliton Bustos

De acuerdo a lo previsto mañana lunes el defensor oficial Pablo Tobia alegará la defensa del imputado Zirpolo, quien al igual que Arias le fue solicitada la prision perpetua por la querella a través de los Tania Kiriaco y David Leiva y el fiscal Eduardo Villalba
Esta prevista el inicio para las 9 de la mañana, aunque no hay seguridad dado que la ultima audiencia se demoró porque la doctira Snopek, integrante del Tribunal, se demoró en la peluquería más de dos horas, según fuentes judiciales.

jueves, 8 de abril de 2010

CASO MELITÓN BUSTOS

La defensa de Arias pidió la pena mínima para el militar

El juicio continuará el próximo lunes. Siguen las demoras. A casi cinco meses, el tribunal no puede emitir dictamen.



Jueves 08 de Abril de 2010 Salta Rubén Arenas El Tribuno


Federico Petrina, el defensor oficial de uno de los acusados por el secuestro y desaparición del escribano Melitón Bustos, optó por no utilizar el recurso de la confrontación directa para refutar a la querella y a la fiscalía que pidieron que los coroneles Carlos Alberto Arias y Luis Angel Gastón Zírpolo sean condenados a prisión perpetua. Lo que hizo fue echar mano a los libros para tratar de convencer al tribunal de que, desde el punto de vista jurídico, no hay elementos para que su defendido (Arias) sea condenado. Sin embargo, al final de su alegato el funcionario solicitó a los camaristas que, en caso de que resuelvan alguna condena, al militar le apliquen la más leve; es decir, la de "privación ilegítima de la libertad", y por el tiempo que lleva detenido (desde 2006) consideró que debe disponerse su excarcelación. Petrina no atacó los argumentos de los querellantes Leiva y Kiriaco y del fiscal Villalba, que pidieron la pena máxima para Arias y Zírpolo, sino que cuestionó el procesamiento dispuesto por el juez de Instrucción. "Le dieron importancia hasta a un panfleto, con el agravante de que éste carecía de toda lógica", apuntó. El defensor bajó los decibles hasta con el propio Raúl Bustos, al que calificó como "testigo víctima", luego de haber presenciado el secuestro de su padre en la madrugada del 2 de febrero de 1978 cuando apenas tenía 16 años. "Yo no digo que Raúl Bustos miente, yo digo que está equivocado", aclaró el funcionario, refiriéndose a la imputación de que en todo momento el testigo le hizo a Arias en el sentido de que el militar fue uno de los secuestradores del padre. "A lo largo de todo este proceso a Raúl se lo ha victimizado. Todos somos conscientes de lo mucho que ha sufrido y una prueba de esto es que no pudo continuar con sus estudios. Todos sus testimonios fueron de una innegable emoción", reconoció Petrina, con la mirada clavada en Raúl y su hermana Sonia, sentados en la primera fila de la sala del recinto.Lo que el defensor contrarrestó fue el testimonio del testigo Juan Domingo Javier, quien aseguró que vio cuando secuestraban al escribano de su casa en la calle San Martín 39 de la ciudad de Tartagal, y reconoció a Arias como uno de los autores. Lo propio hizo con Leoncio Rioja, quien fue el que entregó el radiograma que confirma que Bustos fue detenido por el Ejército y entregado al Destacamento de Inteligencia 143, con asiento en Salta. "Estos testigos demostraron tener una memoria envidiable; no aparecieron en la instrucción y lo hicieron 32 años después, contando una historia increíble", fustigó Petrina. También pidió la nulidad del testimonio del docente Héctor Cabot por considerar que éste, ante una pregunta del presidente del tribunal, Roberto Frías, pidió que los dos imputados sean condenados. "El que es mentiroso en parte, es mentiroso en todo", ironizó el patrocinante de Arias, refiriéndose a Rioja y a Javier. Con estos argumentos, y otros de neto corte jurídico, pidió la absolución de Arias. Al mismo tiempo planteó que en caso de que el tribunal se pronuncie por una condena, al coronel se le aplique solamente la de "privación ilegítima de la libertad", con lo cual lograría su excarcelación atento al tiempo que lleva detenido. "No estoy reconociendo que Arias haya sido el secuestrador de Bustos, lo que pedí es que si los jueces deciden una condena, a mi defendido se le aplique la más leve", aclaró Petrina tras su alegato.Conste en actasEl defensor Petrina sorprendió a propios y extraños con su alegato y con el gesto que tuvo al término de su alocución. Se acercó hasta el sitio donde estaban los hermanos Bustos y les estrechó la mano. Antes de iniciarse el debate, al otro defensor, Pablo Tobío, se lo vio conversando con Sonia Bustos."Yo, como abogada, entiendo que éste es su trabajo", le dijo la hija de Melitón.Para los querellantes David Leiva y Tania Kiriaco, el pedido de Petrina para que al coronel Arias se le aplique subsidiariamente la pena más leve tuvo su explicación. "Nosotros creemos que con esto, indirectamente, están reconociendo que el imputado fue el secuestrador del escribano Melitón Bustos, tal como lo afirmó una y otra vez su hijo Raúl", subrayaron.Los familiares de los desaparecidos que siguen de cerca el desarrollo del juicio no ocultaron su malestar por la excesiva demora de este proceso que empezó hace casi 5 meses. "Esto ya es una vergüenza", expresó una mujer. "Yo creo que nos quieren ganar por cansancio; no hay otra explicación", disparó el abogado Leiva, quien debe viajar todas las semanas desde Orán.Otra demoraPara ayer estaba previsto el alegato del abogado Pablo Tobío, defensor de Zírpolo, pero esto no se pudo concretar debido a que la audiencia empezó demasiado tarde. Estas demoras se sucedieron a lo largo de todo el juicio que se inició el 25 de noviembre del año pasado. La convocatoria es para las 9, pero ayer el tribunal abrió el debate pasadas las 12.30 y cuando el defensor Petrina terminó de alegar ya eran cerca de las 14, por lo que ya no hubo tiempo para que hiciera lo propio su colega Tobío.
Fuente: El Tribuno
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Bustos: para la defensa, ya no se pueden juzgar los crímenes de la dictadura
El defensor de Carlos Arias -acusado por el secuestro y desaparición del escribano Aldo Melitón Bustos en febrero de 1978- señaló que el proceso llevado contra su defendido violó el principio de "prescripción de la acción penal" consagrado en la Constitución Nacional.
Los acusados y su abogado defensor.
Federico Petrina también argumentó que el "Estatuto de Roma" -al que adhirió la Argentina en 2001- prohibió "la pena retroactiva", que se aplicaría en ese caso a su defendido.
Petrina de ese modo siguió ayer en su alegato los mismos argumentos que había utilizado Arias durante su indagatoria la semana pasada.El defensor atacó, sin nombrarlo la posición del fiscal Eduardo Villalba que había sostenido el martes pasado que el Estado argentino se había comprometido ante la comunidad jurídica internacional a juzgar los crímenes de lesa humanidad y que, si no se lo hacía, se habilitaba a cualquier juez del mundo a hacerlo. Villalba también había remarcado que la eliminación física de los opositores por razones ideológicas -tal como sucedió con Bustos- es un crimen de lesa humanidad que es imprescriptible.
En su alegato, en cambio, Petrina aludió a lo que el propio Arias había dicho en su defensa: que no se lo podía juzgar por un crimen de lesa humanidad, porque en el año en que se cometió, esa figura no existía en la Argentina.Esa fue la última argumentación que utilizó el defensor, en un alegato en el que cuestionó todo el proceso que terminó en el juicio de Arias y de Luis Ángel Zírpolo, el entonces jefe del Regimiento acusado como "autor mediato". Además de lamentar que no se hubieran profundizado otras líneas de investigación, Petrina encontró contradicciones en el dictamen que procesó a Arias. Y se quejó del maltrato dado a los testigos de la defensa "sólo por el hecho de que eran militares".
Claro que Petrina sostuvo que su defendido, de todos modos, "no tuvo absolutamente nada que ver" en el secuestro de Bustos, y pidió su absolución.Sin embargo, dedicó gran parte de su alegato para argumentar que si Arias hubiera participado en el secuestro, no hubiera podido saber que el detenido iba a ser asesinado.Como argumento, usó la "nota objeto" por la que el general Felipe Domínguez comunicó a la V Brigada. de Tucumán que Bustos había sido detenido el 2 de febrero de 1978 y puesto a disposición del Destacamento de Inteligencia 146. Si así fue, Arias no hubiera podido tener la menor idea de que Bustos iba a ser asesinado, señaló Petrina.
El propio defensor había calificado la "nota objeto" sólo como una fotocopia.Petrina también puso en duda el asesinato de Bustos tomándose de una declaración del propio hijo de la víctima, Raúl Federico, quien refirió durante la instrucción y en el juicio que el entonces ministro del Interior, Julio Mera Figueroa, le aseguró en los 90 que había podido ver a Bustos en un centro de detención en el sur del país.De ese modo, pidió al Tribunal que si llega a considerar culpable a Bustos del delito de privación ilegítima de la libertad, le aplique la pena menos severa, de dos a seis años de prisión, y que la considere ya cumplido por los años en que Arias está detenido desde su procesamiento en 2006.
Bustos fue secuestrado en la madrugada del 2 de febrero de 1978 en su domicilio de Tartagal. Su hijo Raúl Federico, quien abrió la puerta a los captores, reconoció durante la instrucción a Carlos Arias como el primero que entró y lo redujo, antes de llevarse a su padre en calzoncillos, una característica propia de los secuestros que se hacía con el fin del asesinato, según la querella y el fiscal.El secuestro se produjo cuando Luis Ángel Zírpolo estaba a cargo del Regimiento de Infantería de Monte. El próximo lunes alegará el defensor de Zírpolo, Pablo Tobío. El miércoles, se calcula en el ámbito judicial, podría conocerse la sentencia. Aunque debido al lento ritmo de las audiencias que le impuso el Tribunal, nadie se atreve a asegurar que el juicio concluya la semana que viene.
Fuente: Nuevo Diario de Salta

TUCUMÁN

Caso "La Jefatura": lo secuestraron para robarle 1.200 hectáreas
Declaró el testigo Carlos Mena, nieto del ex gobernador Próspero Mena. Estuvo seis años y medio detenido, no tenía ninguna militancia política, sin embargo las 1200 hectáreas que heredó tentaron a los genocidas. “Cuando me libraron no tenía nada”, destacó. Por su parte el testigo Ortiz, al igual que Mena reconoció que el imputado Albornoz era parte del aparato represivo.




Larga jornada en la audiencia de ayer en el juicio que se lleva adelante por la desaparición de 22 personas que estuvieron detenidas en el centro clandestino de detención que funcionaba en la ex jefatura de policía.
Uno de los testimonios más interesantes fue el de Carlos Mena, nieto del ex gobernador de Tucumán Próspero Mena. Estuvo en cautiverio durante seis años y medio. Lo secuestraron un mes antes del golpe. En su relato contó que transitó por varios centros clandestinos de detención, entre ellos La Jefatura, donde lo vio al tuerto Albornoz. “Lo reconocí por la voz”, dijo. Cuando llegó le preguntaron por armas y “me hicieron pasar a un salón donde estuve 80 días maniatado”.
Pero si era agricultor, ganadero y no militaba en ningún partido político, ¿por qué lo secuestraron? Se deduce que para robarle sus tierras. Tenía 1200 hectáreas en Tafí Viejo que le pertenecían por herencia de su abuelo. “Cuando fui liberado no tenía nada”, mencionó.
Por supuesto lo torturaron. El testigo luego pasó de La Jefatura a Villa Urquiza, Sierra Chica, La Plata y finalmente Rawson donde fue puesto en libertad el 24 de junio de 1982, luego de la guerra de Malvinas. A pesar de estar detenido, nunca le hicieron causa alguna. Recién se la inventaron, como expresó, cuando vino al OEA en 1979.
“Cuando asumió Bussi la cárcel se convirtió en un campo de concentración”
Expresó el testigo Luis Ortiz. Estuvo desaparecido seis años y medio. Lo secuestraron en el 75, a semanas de cumplir servicios en la Marina y lo liberaron en el 81. Tiene un hermano desaparecido que lo raptaron cuando tenía 17 años.
Luis, militaba en el PRT y junto a otras personas de varias tendencias políticas realizaban trabajos comunitarios en el Manantial, lugar donde vio fusilar a varios compañeros por la AAA en 1975. Estuvo detenido en La Jefatura, la Escuelita de Famaillá, Villa Urquiza.
Reconoció haberlo visto al tuerto Albornoz en La Jefatura mientras lo torturaron. Si bien los detenidos siempre estaban vendados, cuando a él se le cayó, el ex jefe del servicio de inteligencia no tuvo problemas en mostrarse. “Estaba con lentes oscuros”, dijo. Además precisó que tanto en la escuelita como La Jefatura la situación de los detenidos era lamentable.
En la causa La Jefatura están procesados Menéndez, Carlos y Luis De Cándido, Cattaneo y Albornoz.
Sebastián Ganzburg Fuente: Tucuman Hoy, miercoles